Enchantra (Wicked Games, #2)(15)



—Déjense de conversaciones mudas —exigió Genevieve.

—Tienes razón, estamos siendo groseros. Rowington, ?por qué no vas a informar a tus hermanos de lo que está pasando? —sugirió Barrington.

Rowin se alejó rápidamente y Barrington centró toda su atención en Genevieve.

—Eres la hija de Tessie Grimm —afirmó.

Genevieve enarcó las cejas sorprendida por su reconocimiento. No era la hija que favorecía a Tessie Grimm. De ninguna manera.

—Sí, lo soy —confirmó.

—?Ophelia?

Sacudió la cabeza.

—Me llamo Genevieve. Vivi, si quieres. Ophelia es mi hermana.

Los ojos de Barrington se cerraron por un momento.

—?Qué te ha contado exactamente tu madre de mí? —dijo.

—Nada. —La respuesta fue automática, instintiva. A decir verdad, no habría importado lo que hubiera preguntado, siempre que la pregunta empezara por ?qué te ha contado tu madre? La respuesta a cualquier pregunta que empezara así sería siempre la misma—. Pero encontré una fotografía tuya y de ella. Y leí algunas de tus viejas cartas. Pensé que tal vez también eras un Nigromante. Esperaba... bueno, ya no importa.

—Maldita sea, Tessie —murmuró Barrington, pellizcándose el puente de la nariz como si empezara a darle migra?a—. Parece que ha habido una confusión. Me gustaría mucho devolverte a casa con tu madre, pero hoy es el único día del a?o en que visitar Enchantra es... catastrófico. Irse no será sencillo, y necesitaré tu cooperación.

—?Mi cooperación con qué? —preguntó.

Suspiró y le hizo se?as para que le siguiera.

—Ven. Todavía hay que preparar la casa. Y como mis hijos se niegan a hacer nada útil en esta casa, un par de manos extra sería valioso.

Se acercó a uno de los espejos cubiertos de la pared del vestíbulo y Genevieve le ayudó a descorrer la tela en medio de una nube de polvo. Tosió y agitó la mano para espantar el polvo mientras Barrington se dirigía al siguiente espejo. Ella resopló y le siguió.

—Quiero saber quién es Knox. ?Y qué es la Caza? ?Quién controla las puertas? ?Cómo es que puedo entender lo que dices aunque no esté en inglés? ?En qué quieres que colabore exactamente? —exigió mientras él iba de espejo en espejo, descubriéndolos—. ?Y por qué demonios hay tantos espejos en esta casa?

—Ciertamente eres la hija de Gabriel White —murmuró Barrington.

Su inhalación fue aguda.

—?Has conocido a mi padre? Pensé que tal vez tú y mi madre habían dejado de hablarse antes...

—Le conocí muy, muy brevemente —dijo Barrington. Se giró bruscamente y empezó a caminar hacia la entrada del salón de baile. Ella le pisó los talones.

—Cuando dije que las barreras de la finca no son mías para levantarlas, es porque las hizo un Demonio muy poderoso llamado Knox —explicó mientras se enganchaba a la derecha en el interior del salón de baile—. Su magia también es la razón por la que eres capaz de entender nuestro primer lenguaje: el lenguaje del Infierno. Pronto caminarán por estos pasillos muchos tipos de seres diferentes, y la magia de traducción nos permite entendernos todos. Pronto ni siquiera notarás el cambio entre lenguas.

—Espera, ?Knox es un Demonio? —Genevieve se detuvo en seco—. Ya he tratado con suficientes demonios en mi vida.

—No como Knox —prometió Barrington mientras arrancaba otra tela que cubría uno de los enormes espejos paralelos a las ventanas de arco de la pared del fondo—. Sorprenderle con un huésped no invitado, precisamente hoy, normalmente nos llevaría a limpiar un montón de sangre. Pero, afortunadamente, Rowington es el más práctico de mis hijos.

—Me he perdido —admitió—. ?Así que trabajas para este Demonio?

—No sólo trabajo para él, se?orita Grimm. Soy su Familiar —reveló Barrington, con un toque oscuro en sus palabras—. ?Tienes alguna experiencia con Familiares?

—He... oído hablar de ellos —dijo mientras caminaban hacia la parte delantera de la casa.

Genevieve recordó la clasificación de los seres paranormales que había estudiado en la mansión Grimm. Los familiares eran criaturas sin magia propia ligadas a un huésped poderoso “como un demonio”. Se les clasificaba como inmortales, porque su esperanza de vida estaba ligada a la de sus anfitriones. Si un anfitrión vivía eternamente, también lo haría su Familiar.

Sin embargo, era raro que un humano se convirtiera en Familiar. La mayoría eran animales.

Los animales de los retratos, se dio cuenta Genevieve mientras cruzaban el vestíbulo, hacia el pasillo de los cuadros. El leopardo de las nieves. El búho. Umbra.

—Los lazos entre un Familiar y su anfitrión son prácticamente irrompibles —continuó Barrington—. Por eso he estado atado a Knox desde que tengo uso de razón y por qué la mayoría elige animales en lugar de seres conscientes. Imagina estar atado a alguien que odias por toda la eternidad.

Kaylie Smith's Books